El techo
Azul profundo, pequeñas estrellas y luz de lámparas antiguas.
Una sala con carácter
El techo azul estrellado, las lámparas de latón y las estanterías de botellas hacen de Malaspina una taberna que se recuerda antes incluso de mirar la carta.

Azul profundo, pequeñas estrellas y luz de lámparas antiguas.
Madera, botellas, grifos y el movimiento continuo del servicio.
Íntimo por tamaño, animado cuando se llena y abierto hasta tarde.

Una visita honesta
Las opiniones repiten el servicio rápido, el ambiente agradable y el tamaño compacto. En horas punta puede haber ruido y poco espacio: es parte de una taberna del centro, no un comedor silencioso.
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